CONCLUSIÓN

La ciencia habla claramente: en el seno materno, y desde el mismo momento de la concepción, hay un ser humano vivo, distinto de la madre aunque dependiente de ella.
Si alguien suprime esa vida -sea quien sea, por el motivo que sea y con la pretendida autoridad que sea- no hay la menor duda de que ha matado un determinadísimo, insustituible, único e irrepetible ser humano. Eso se llama abortar.
Se aborta porque hay vida. Por eso, el aborto provocado es un crimen: es matar a un inocente indefenso que ni tiene voz ni puede emplear la fuerza.
Los verdugos son los padres, los médicos, la autoridad social...; precisamente aquellos de los que la víctima ejecutada debería tener mayor protección.
Tu apoyo es necesario para que en un futuro, no muy lejano, el DERECHO A LA VIDA sea una realidad para TODOS.
Pon tu voz a los que no tienen voz para decir ¡¡QUIERO VIVIR!!