EL PRIMER DERECHO:
EL DERECHO A NACER


Si todos conociéramos la realidad del aborto, no se matarían cada año en España miles de niños, tanto en clínicas privadas como en hospitales de la llamada Seguridad Social.


La ciencia demuestra de un modo irrefutable que, desde el momento de la fecundación, hay un ser humano vivo dentro del seno de la madre.

Aún no ha confirmado la mujer que está embarazada -una semana después del retraso de la regla-, y el minúsculo corazón del niño ya está latiendo.

Una semana después -es decir, a la edad real de un mes-, el nuevo ser humano mide cuatro milímetros y medio y sus brazos, sus piernas, su cabeza y su cerebro están ya esbozados.

Aquí tiene ya mes y medio y su cerebro ha empezado a funcionar.

A los dos meses de edad ya mide alrededor de tres centímetros. Cabría, plegado, en una cáscara de nuez. Dentro de una mano cerrada sería invisible y ese puño cerrado lo aplastaría por inadvertencia.

Pero si abrimos la mano ya lo veremos casi acabado: manos, pies, cabeza, órganos, cerebro... Todo está en su sitio y no tiene más que desarrollarse.

9ª semana

Si una gitana lo mira de cerca podría incluso leerle la palma de la mano y echarle la buenaventura.

Si lo contemplamos más de cerca con un microscopio ordinario, distinguimos perfectamente las huellas digitales. Está ya todo lo necesario para hacer su carnet de identidad.

El increíble Pulgarcito, el hombre más pequeño que el dedo pulgar, existe realmente: no el de la leyenda, sino el que cada uno de nosotros hemos sido en el seno de nuestra madre.

A los tres meses de edad ya comienza a conocer la voz de su madre.

Ya vuelve la cabeza, frunce las cejas, cierra los puños, sonríe, abre la boca y se consuela tomando un trago de líquido amniótico en el que nada, a veces vigorosamente.

A los cuatro meses levantará las manos para evitar que la luz le deslumbre; puede escuchar música, es capaz de chuparse el dedo y puede llorar.

Ya su madre nota los movimientos en su globo amniótico donde da numerosas volteretas como si fuera un astronauta: esta hazaña, al aire libre, le costará años, si llega a poder hacerla.

 

A los cinco meses ya le aparece el pelo, pesa 500 gramos y mida treinta centímetros. YA FALTA MENOS PARA NACER.

Y a los nueve meses sale del seno materno -decidiendo él mismo el momento-,... sigue creciendo y su vida continúa.

Pero algunas madres no consiguen superar todas las dificultades... y matan a sus hijos antes de que nazcan. ¡Se arrepentirán toda su vida!
Con el aborto el útero materno deja de ser un lugar seguro y se convierte en campo de exterminio.

Esas madres -habitualmente ignorantes- se transforman pues en verdugos de sus propios niños y acuden a médicos despiadados para que los arranquen de sus entrañas.
El feto puede incluso presentir que hay una situación anormal, sentir miedo.

¿Cuáles son los métodos para ejecutar a estos inocentes condenados a muerte y echar fuera del vientre de su madre sus cuerpecillos indefensos?

SE EXPONEN A CONTINUACIÓN: